El guardia sigue al centro; lo que cambia es con qué ve
A casi un año de la entrada en vigencia de la Ley de Seguridad Privada, el propio rubro dice que los guardias en punto fijo dan paso a la combinación de guardias y monitoreo remoto. Nuestra lectura: la pregunta no es cuántos guardias, sino cuánta información útil les llega.

Imagen ilustrativa generada con IA
El viernes 23 de octubre, Diario Financiero publicó un suplemento de Seguridad Privada. En una de sus notas, el gerente general de Aseva, Mauricio Murillo, dijo algo que cualquiera que haya hecho un turno de noche reconoce: «los guardias en punto fijo ceden paso a la combinación de guardias y monitoreo remoto».
Según la misma nota, el alza del costo de los guardias impulsa la incorporación de tecnología, entre ellas las cámaras con inteligencia artificial y la vigilancia remota. Y los clientes, agrega Murillo, buscan sistemas conectados, métricas y reportes en tiempo real para anticiparse a los incidentes.
Lo que dice el mercado
El suplemento recoge varias voces y casi todas apuntan a lo mismo: la tecnología gana espacio, pero el factor humano sigue siendo central.
- La Ley N° 21.659, conocida como Ley de Seguridad Privada, está a casi un año de su entrada en vigencia, según el suplemento. El Congreso aprobó extender hasta mayo de 2027 los plazos para acreditar al personal y presentar estudios en determinadas entidades.
- Prosegur, según su director general en Chile, Juan Palma, centraliza operaciones de más de 500 clientes en su centro de operaciones con IA y analítica. Dice Prosegur que un sistema sustentado solo en la gestión del guardia, sin un ecosistema digital que complemente su trabajo en terreno, no resulta eficiente en los escenarios actuales.
- Desde Vigías Security, el consultor Jorge Tobar plantea que estas herramientas deben convivir con el trabajo de las personas.
No interpretamos aquí lo que la ley exige a cada empresa; para eso está la normativa y su asesoría legal. Lo que sí observamos es el patrón: más exigencias, más costo por puesto y la misma pregunta de siempre en la mañana, ¿qué pasó anoche?
El problema real no es la cámara
Muchos sitios ya tienen cámaras y grabadores. Lo que normalmente nos ha ocurrido al conversar con equipos de seguridad es que el problema no es la falta de cámaras, sino el ruido: eventos dispersos, avisos que nadie prioriza y un relevo de turno que se hace a ojo.
Un guardia no puede mirar veinte pantallas a la vez. Si la información le llega tarde o mezclada con ruido, su experiencia rinde menos de lo que podría.
Dónde entra TNS Cam Track
TNS Cam Track es un SaaS (software as a service) que toma los eventos de las cámaras y grabadores del sitio y los convierte en alertas accionables para el guardia y el operador. Hoy se encuentra en etapa piloto/Beta.
Esto no es magia. Lo que hace hoy:
- Prioriza con reglas: qué genera alerta y cuándo lo define el negocio, no todo lo que la cámara «ve».
- Cola en vivo: el operador ve lo urgente casi al instante, lo pasa a revisión, lo escala o lo resuelve, y queda historial de cada paso.
- Nada se pierde: lo que no calza con una regla va a una bandeja de revisión.
- Reportes para el turno y la gerencia: cómo estuvo la noche frente a lo habitual, y apoyo al supervisor para el relevo y el seguimiento de pendientes.
- Evidencia cuando está disponible: se puede asociar foto o clip a la alerta, aunque todavía no en todos los casos.
El guardia sigue siendo quien decide y actúa. TNS Cam Track le da ojos en más lugares y le avisa cuando algo merece su atención.
Raya para la suma
El rubro ya lo está diciendo: guardia más monitoreo remoto. La diferencia entre tener cámaras y tener seguridad operativa está en que la alerta correcta llegue a la persona correcta a tiempo, y que quede registro.
¿Cuánto de lo que graban hoy sus cámaras llega efectivamente a su guardia mientras todavía puede hacer algo?


