INOFOOD 2026 y el Pasaporte Digital de Producto: la temperatura también tiene que quedar escrita
El 26 y 27 de octubre, INOFOOD 2026 pone la trazabilidad y el Pasaporte Digital de Producto sobre la mesa. Por qué, a nuestro juicio, la temperatura tiene que ser parte de esa evidencia.

Pensemos en un comprador en destino que pide algo simple: demostrar que la fruta estuvo en rango durante todo el tiempo que pasó en la cámara antes del embarque. El jefe de planta sabe que estuvo bien. Lo revisó, firmó la planilla al inicio del turno y la volvió a firmar al final. Pero lo que pasó entre una firma y la otra no quedó escrito en ninguna parte.
Saber no es lo mismo que poder demostrarlo. Y esa distancia, a nuestro juicio, es el tema de fondo de INOFOOD 2026.
Lo que trae INOFOOD 2026
INOFOOD 2026 se realiza el 26 y 27 de octubre de 2026 en Le Méridien, Santiago. La organización espera cerca de 1.300 participantes, entre especialistas nacionales e internacionales, empresas, universidades, centros de investigación y organismos públicos.
Según la nota de Portal Innova, el programa cruza temas que van desde envases y alérgenos hasta higiene, monitoreo ambiental, trazabilidad e inteligencia artificial. Hay un énfasis que nos parece clave: detectar antes, y no solo reaccionar cuando el problema ya ocurrió.
Esa idea, detectar antes, es exactamente la que nos importa. Pero tiene una segunda mitad que se habla menos: poder mostrar, después, que se detectó a tiempo.
Del código de barras a un pasaporte
Una de las charlas del encuentro analizará el paso desde los códigos de barras hacia el Pasaporte Digital de Producto (DPP). La nota lo describe como una herramienta que permite acreditar información sobre origen, sostenibilidad e inocuidad, y lo vincula con la evolución de las exigencias regulatorias y de mercado en la Unión Europea, Estados Unidos y China para las exportaciones chilenas de frutas, hortalizas y frutos secos.
No es necesario darse mucha vuelta para ver por qué esto importa. Un código de barras dice qué es el producto. Un pasaporte tiene que poder contar qué le pasó.
Ese es un cambio de fondo. Ya no basta con identificar la caja; hay que poder respaldar su historia con evidencia que otro pueda revisar.
Hay algo que todavía no sabemos, y preferimos decirlo: qué datos exactos va a pedir cada mercado dentro de un pasaporte de este tipo. Eso es lo que esperamos que la charla ayude a aclarar, sin adelantar conclusiones.
La temperatura es parte de la historia del producto
Nuestra lectura es simple. Si el pasaporte acredita inocuidad, en un producto que viaja y se guarda en frío la temperatura es parte de esa historia. No es un detalle técnico de la bodega; es parte de lo que se tiene que poder demostrar.
Aquí aparece un problema práctico. Una planilla con dos firmas por turno muestra dos momentos. Lo que ocurre entre medio queda fuera: una puerta que quedó mal cerrada, un corte de luz de madrugada, un equipo que se demoró en recuperar la temperatura.
Muchas veces no pasó nada grave. El punto es que, sin registro, tampoco se puede demostrar que no pasó.
Un registro continuo no reemplaza el criterio del jefe de planta ni del equipo de calidad. Lo que hace es dejar la evidencia de que ese criterio se aplicó a tiempo. Esto no es magia: es un sensor que mide, un sistema que guarda y una persona que decide.
Dónde entra Cool Track, y dónde no
TNS Cool Track monitorea la temperatura de cámaras frigoríficas y ambientes controlados, con historial y alertas. Cuando algo sale de lo esperado, avisa por correo y notificación push, con los horarios de operación que define el equipo. Y permite generar reportes en PDF, también de forma programada, sin armarlos desde cero cada vez.
El flujo es directo: el sensor entrega el dato, la consola lo concentra, la alerta llega a quien tiene que actuar, el equipo actúa y queda el rastro para conversar con gerencia o con el cliente.
También queremos ser claros con lo que no hace:
- No es un Pasaporte Digital de Producto ni promete serlo.
- No reemplaza al operador ni al jefe de calidad; es apoyo a la decisión.
- No prometemos porcentajes de ahorro que no podemos sostener con evidencia.
Lo que sí aporta es una pieza concreta de esa historia: el registro de temperatura de cada cámara, disponible cuando alguien lo pide. No vendemos sensores mágicos. Vendemos mejor información para que las personas actúen antes de que el daño sea grande.
Raya para la suma
INOFOOD 2026 va a hablar de detectar antes en vez de reaccionar después, y de pasar del código de barras a un pasaporte que acredite origen, sostenibilidad e inocuidad. Para quienes exportan en frío, creemos que eso empuja a que la temperatura deje de ser un dato que se revisa en la planta y pase a ser evidencia que se pueda mostrar afuera.
Si quieres revisar cómo está hoy tu registro, empezamos por entender tu operación. No cotizamos hasta entender tu problema.
Y te dejamos una pregunta: si mañana tu comprador te pide el historial completo de temperatura de tu última partida, ¿se lo mostrarías con datos o con dos firmas y la esperanza de que nadie pregunte qué pasó entre medio?


